sábado, 22 de junio de 2013

Luna

Llevaba tiempo sin conservarle a la luna, tal vez solo había hablado de ella, pero no con ella, tal vez por eso todo estaba tan bien, hoy la luna me recordó lo poco que valgo, me recordó que nunca para nadie seré mas que el raro de ahí, o algo así como un simple rumor, un rumor que me envuelve, la luna también me contó como me vio, me vio idiotizado, me dijo que soy un completo imvesil, que nunca logro nada con nadie por el simple echo de que no lo merezco, me dijo que todas las cosas buenas que me pasaban algún día las pagaría, no hoy, no mañana, pero si algún día, y cuando ella, la luna acabo con mi poca existencia, no encontré su mirada, solo encontré un reflejo de ella, una imagen puesta para los demás, me di cuenta que no era ella, que era su fantasma tratando de rondar por ahí, tratando de encontrar algo que alguna vez perdió, la luz de su mirada, intenta que se la devuelvan, intenta encontrarla para ser feliz abrasada a ella, pero mientras la encuentra, su mirada es una simple mazmorra vacía, una mazmorra que me conduce a la habitación de Ami, a la maldita habitación lunar de Ami, y cuando trato de escapar, simplemente salgo de su mirada y me pierdo en la luna, dándome cuenta que nunca seré libre de Ami, que es enfrentarlo o temerle, y siendo sincero prefiero temerle, pero,al parecer esta era una de esas noches en las que mis lagrimas fantasmas necesitaban escapar de mi, escapar como nunca, escapar como siempre, escapar como ella que dejo en el farol su recuerdo encarnado, y cuando Ami acabo con migo, me dejo a la deriva, simplemente por ahi, andando entre cráteres lunares, con mi cuerpo en la tierra mirando la inexistencia, en ese momento me di cuenta que mis palabras nunca serán dignas de ser escuchadas, mi letras, tampoco leídas, y mi bastarda mirada, nunca lograra alojar algo mas que su mirada real, no su mirada vacia. Mientras recorro la luna desde la tierra, en la luna tallo su mirada, su mirada con luz, la tallo para que algún día ella la encuentre, junto a mi, o junto a alguien mejor que si la merezca, Y para acabar la noche, yo simplemente me alejo, como una sombra de mirada triste, de semblante rudo, y de carácter débil, cuando solo me alejo mirando a la luna sabrán como soy, que tan idiota soy, y que tan realmente bastardo soy.

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